Los tres factores que impulsan el rendimiento de Sectagon®
En lo que respecta a la fumigación del suelo, el rendimiento suele evaluarse en función de lo que ocurre tras la siembra.
Pero mucho antes de que se vea nada en la superficie, las decisiones más importantes ya se han tomado.
El éxito de un programa de fumigación con Metam no comienza con la aplicación, sino que depende de cómo se prepare, se gestione y se conozca el suelo.
Una amplia investigación y experiencia sobre el terreno han dado lugar al lema:
La confianza empieza antes de la siembra.
Y en el caso de productos Metam como Sectagon®, el rendimiento depende de tres factores fundamentales:
- Preparación del suelo
- Humedad del suelo
- Técnica de aplicación
Comprender cómo interactúan estos elementos puede marcar la diferencia entre unos resultados variables y un rendimiento constante.
1. Preparación del suelo: los cimientos
Todo empieza por el estado del suelo. Un suelo compactado, seco o irregular puede limitar el movimiento eficaz de los fumigantes a lo largo del perfil. Un suelo compactado no producirá los mismos resultados que un suelo bien preparado.
Suelo bien preparado:
- Mejora las trayectorias de movimiento
- Facilita una distribución uniforme
- Ayuda a que los productos lleguen a su público objetivo
Sin una preparación adecuada del suelo, incluso la mejor estrategia de aplicación puede resultar insuficiente.
Más información sobre la preparación del suelo2. La humedad del suelo: el factor determinante del movimiento
Una vez que el suelo está debidamente preparado, la humedad se convierte en el factor clave que permite obtener buenos resultados. Los fumigantes del suelo dependen de la humedad para:
- Desplázate por el perfil del suelo
- Mejorar la distribución
- Aumentar el contacto con las plagas
Los resultados sobre el terreno dejan claro el impacto: las lecturas medias con un 80 % de humedad del suelo fueron superiores a las registradas con un 50 % de humedad del suelo. Para los minoristas y los asesores, esto supone un factor fundamental a tener en cuenta a la hora de planificar: un mismo producto, aplicado en condiciones de humedad diferentes, puede producir resultados muy distintos.
Más información sobre la humedad del suelo3. Técnica de aplicación: la precisión es fundamental
Incluso con una preparación y una humedad adecuadas, el rendimiento depende, en última instancia, de la ubicación. Un error común es pensar que los fumigantes se desplazan libremente por el suelo tras su aplicación. Sin embargo, las investigaciones demuestran lo contrario: tal y como explica James Rumble, especialista en fumigación de suelos de Rumble & Co.: «No se desplaza por el suelo como otros fumigantes; hay que colocarlo exactamente donde se quiere».
Para que la solicitud sea válida, es necesario:
- Comprender la ubicación de las plagas en el suelo
- Ajustar la profundidad de aplicación en consecuencia
- Garantizar que las condiciones favorezcan la circulación de los productos
Porque si el producto no llega a la plaga, no puede actuar.
Más información sobre la técnica de aplicaciónPoniendo todo en perspectiva
Estos tres factores no actúan de forma independiente, sino que funcionan como un sistema.
- La preparación del suelo crea el entorno
- La humedad del suelo permite el movimiento
- La técnica de aplicación garantiza una correcta colocación
Cuando los tres elementos están en sintonía, el rendimiento se vuelve más predecible, constante y eficaz.
Cuando falta uno, los resultados pueden verse afectados.
Por qué es importante para la planificación
Para los asesores agrícolas y los agricultores, la mayor oportunidad no consiste solo en elegir el producto adecuado, sino en tomar las decisiones correctas antes de que comience la aplicación. Ahí es donde se determina el rendimiento, se reducen los riesgos y se genera confianza. Sectagon es, desde hace tiempo, una solución de confianza para cultivos como la patata, la cebolla, la zanahoria y otras hortalizas.
Hoy en día, las investigaciones en curso están ayudando a perfeccionar la forma de sacar aún más partido a ese rendimiento. Y todo ello refuerza una idea: lo que ocurre antes de la siembra determina lo que ocurre después.