Todo lo que necesitas saber sobre los kiwis

¿Cómo se cultivan kiwis saludables?

Jueves, 3 de octubre de 2019

Las vides de kiwi crecen mejor en suelos aluviales profundos. 

Prefieren suelos arcillosos y limosos antes que arenas arcillosas. Estas vides requieren agua con bajo contenido en sal, al igual que muchos otros cultivos frutales. 

Nutrición mineral 

Los niveles seguros para el agua de riego incluyen cloruro inferior a 70 ppm, bicarbonato inferior a 200 ppm y sodio inferior a 50 ppm. Además, el pH no debe superar 7,3. 

El nitrógeno (N) y el potasio (K) son los elementos más importantes que necesita el kiwi en cantidades relativamente grandes en los huertos intensivos. El nitrógeno participa en el desarrollo de la vid y las hojas, favoreciendo la fotosíntesis. En una sola temporada, se estima que la vid necesita aproximadamente 125 kg por hectárea. Para limitar la lixiviación del nitrógeno, este debe aplicarse cerca de la brotación. 

El potasio es esencial para el rápido desarrollo del dosel desde la brotación hasta el cuajado, y es necesario para las funciones de transporte y para controlar los intercambios de agua. Los bajos niveles de potasio provocan un crecimiento deficiente de los frutos y la caída tardía de las hojas más viejas. Por término medio, en los sistemas de cultivo modernos se suelen necesitar 220 kg de K2O.ha-1. Es preferible la forma sulfato, que es menos sensible a la lixiviación. 

Se recomienda realizar análisis foliares para controlar la nutrición mineral. El calcio y el magnesio también son nutrientes importantes, pero gran parte de ellos se reciclan durante la poda. El azufre es un elemento importante que a menudo se aporta mediante fertilizantes en forma de sulfato. En cuanto a los oligoelementos, el kiwi necesita principalmente hierro, zinc, manganeso y boro. 

El potasio es el nutriente clave. 

El primer síntoma de una deficiencia de potasio es un crecimiento deficiente en la brotación. En las vides gravemente afectadas, las hojas son pequeñas y de color verde amarillento pálido, con una ligera clorosis marginal en las hojas más viejas. 

A medida que la deficiencia se hace más pronunciada, se produce un rizado hacia arriba de los márgenes de las hojas más viejas, especialmente durante el período más cálido. Este síntoma puede confundirse fácilmente con la falta de agua. En una fase posterior, el margen de las hojas afectadas permanece rizado de forma permanente y el tejido entre las venas menores suele presentar estrías hacia arriba. La clorosis de color verde claro, que se habría desarrollado inicialmente en el margen de la hoja, se extiende entre las venas hacia el nervio central. Al hacerlo, deja una zona de tejido verde cerca de las venas principales y en la base de la hoja. 

Sulfato de potasio para la calidad 

El kiwi no es un cultivo especialmente sensible al cloruro, aunque este puede afectar a las hojas en los huertos comerciales. No obstante, en muchas condiciones de cultivo, el sulfato de potasio mejora la calidad de los frutos. En el siguiente ejemplo, procedente de un experimento realizado en Te Puke (Nueva Zelanda), la principal zona productora de kiwis del mundo, se compararon dos formas de potasio (SOP y MOP) y dos dosis (150 y 350 kg K20.ha-1), así como una mezcla 1:1 de SOP y MOP en la dosis más alta.